Los medios de comunicación se ponen las botas con un tema tan controvertido como este. Organizan debates donde se escucha frases grandilocuentes, pero al final seguimos teniendo que pagarlo. ¿Cuál es la verdad sobre este asunto?
Por un lado, los autores. Defienden su derecho a cobrar por el trabajo realizado y no se les puede negar: nadie trabaja por amor al arte, nunca mejor dicho. Sin embargo, justifican el derecho a cobrar un impuesto añadido sobre los dispositivos de reproducción y copia de medios porque de esta manera ayudan a ‘la gente que empieza’.
¿Alguien conoce a algún grupo novel sin apoyo discográfico multinacional que haya sido apoyado por la Sociedad General de Autores?
Por otro lado, el Estado, que permite que una asociación reciba directamente de Hacienda unas cantidades, por otro lado, aprobadas en el Parlamento. El mismo Estado que financia y patrocina eventos musicales y películas (dinero para el autor del bolsillo del ciudadano), los mismos eventos musicales y películas que se copiarían o reproducirían en soportes gravados con el Canon (dinero para el autor del bolsillo del ciudadano).
¿Alguien conoce cuántos beneficios han generado las ventas de material ya pagado por el Estado, por todos los ciudadanos, que se ha vuelto a cobrar, como por ejemplo los discos de música clásica de RTVE, los discos de las primeras ediciones de Operación Triúnfo, etc?
Y al final, el consumidor, que no pretende renunciar al ocio gratuíto, que desea que los autores trabajen gratis y no son capaces de asumir pagar un mínimo por ese disfrute.
¿Cuántos de nosotros hemos trabajado gratis y no hemos hecho nada para remediarlo?
Vuestra opinión cuenta y os animo a mostranos vuestro punto de vista.
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