Asus abrió la Caja de Pandora el pasado año con su EePC, superando todas sus expectativas. Este mini portátil con pantalla de 7 pulgadas, ultraligero y económico significó el inicio de una nueva era. Ahora que al fin ha llegado a España, son muchos los fabricantes que quieren cubrir su cuota de mercado del sector.

La española Airis no ha querido ser menos y lanzó el Kira, MSI tiene el Wind, Acer al Aspire One… Pero centrémonos en lo que les diferencia. Para empezar, no son portátiles al uso. Si el menor tamaño de portátil era de 12” o menor incluso en caso de los TabletPC, estos miniportátiles son de 7, 8 o 10”. Su peso también es inferior, no sólo por reducir su pantalla sino por utilizar principalmente discos SSD (para que nos hagamos una idea, se trata de una memoria flash, como un disco Compact Flash, optimizado para ser utilizado como disco duro). Y su precio reducido, desde 300€, muy asequible para cualquier usuario que necesite completa movilidad. Otra de las claves reside en que se entregan principalmente con GNU Linux como sistema operativo, en lugar de cualquier versión de Windows.

Sus opciones de configuración pasan por escoger el sistema operativo (GNU Linux o Microsoft Windows XP), el tamaño de pantalla (7, 8 o 10 pulgadas), la capacidad y tipo de disco duro (SSD hasta 4Gb y discos S-ATA de 2.5”), webcam, conectividad (WiFi o WiMAX), memoria RAM (desde 512Mb)… y lo más importante: el tipo de procesador. Si hasta el momento el rey del mambo era el Via C7 de 1Ghz, Intel no ha querido desperdiciar la oportunidad de hacer valer su poder en este mercado y ha lanzado el Atom.
El mayor inconveniente que pueden encontrar los fabricantes es no poder cumplir a tiempo con sus plazos de entrega y además reforzar su departamento de servicio postventa, ya que no sólo se tramitarán reparaciones o cambios de material, sino también cuestiones de configuración.
De momento, y como en todo río revuelto, esperamos ser los consumidores los principales beneficiados.
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