Dolar¿Por qué no podemos aprovechar el buen momento de nuestra moneda frente a la divisa norteamericana para nuestras compras tecnológicas? Aquí teneis algunas de las claves: envío, tasas, comisiones…

Algunos amigos míos a veces encargan hardware a EE.UU. y se encuentran con varios problemas. El primero es que muy pocas tiendas on-line envían directamente al extranjero. Por eso, alquilan la dirección de empresas que se dedican a esto y que luego ellas te reenvían a tu domicilio los paquetes. El sistema es interesante cuando los costes de envío transoceánico no superan los costes de la compra en nuestro país.

Otro de los impedimentos son las tasas. Toda importación está sometida a aranceles que corresponden a un porcentaje sobre el valor estimado del producto enviado. Es una forma de los gobiernos de preservar la producción propia y gravar el producto exterior. Una manera habitual de evitarlo, especialmente cuando se trata de ventas entre particulares, es envolver el paquete en papel de regalo… a ver quién es el listo que desenvuelve la caja de galletas que nos envía nuestra Grandma desde New Orleans!

Otro inconveniente reside en hacer la compra mediante transferencia bancaria, ya que los bancos cobran una importante comisión si se trata entre oficinas de distintas entidades y distintos países. Ahora bien, cruzemos los dedos para no tener problemas con el producto, porque si tenemos que pagar el envío de vuelta para que lo reparen o substituyan, nos dará la risa.

Y lo peor es cómo afecta la situación económica a los propios fabricantes. Se manejan siempre en dólares y ahora es cuando salen perdiendo contra el mercado europeo.

Resumiendo: era mejor quejarse cuando los precios era más bajos en EE.UU. y aquí estábamos quemados que hoy día, cuando los precios siguen igual comprando en la tienda de barrio, la compra en dólar no es rentable y además los fabricantes están achuchados.